• Revolución

Y de pronto… Revolución

Hace poco más de dos años (julio de 2017), publiqué mi primera novela – «Resurrección«. En aquél momento, supuso un gran cambio para mí, acostumbrado a mis libros prácticos llenos de imágenes y capturas de pantalla. Tengo que reconocer que el esfuerzo fue bastante más grande (y a lo largo de casi tres años), a pesar de ser una obra de «sólo texto». En cualquier caso, ese «salto al vacío» con un relato de ficción fue muy interesante.

Ese primer libro incluía una historia «completa»: tenía un planteamiento, una trama y un final. Lo consideré una obra completa, cerrada. Sin embargo, tuve un buen número de opiniones favorables, y comentarios de gente que me preguntó qué sucedió después de ese final optimista, que invitaba al lector a imaginar cómo continuaría esa historia. La gente pedía más.

Pues bien, a finales del mismo 2017 comencé a plantear un esquema de una nueva historia, a modo de continuación de la original, pero de una manera «relajada». Así, mi planteamiento fue el de pensar qué sucedería pasados unos años, cuando el implante de cerebros en cuerpos robóticos (una de las propuestas de mi primer libro) se convirtiese en algo normal, cuando dejase de ser una novedad.

A partir de esa idea, y de otras que fueron surgiendo en los diferentes medios sociales, fui tejiendo otra historia, que recuperaba alguno de los personajes del primer libro y añadía otros, para tomar una dirección completamente diferente. En ese sentido, esta segunda historia se puede leer de manera independiente (aunque, por supuesto, recomiendo leer primero «Resurrección»).

Acabé la mayor parte de este segundo libro a finales de julio de 2019. Por un momento, consideré presentarla al concurso de autores independientes de Amazon de ese año, de la misma forma que hice con la primera novela en 2017. Pero no conseguí completarla a tiempo. Había un par de capítulos que se resistían, y la corrección, la edición y revisión (para conseguir un hilo conductor coherente) me llevaron más tiempo del esperado, debido a mi trabajo «de verdad» y diferentes eventos de mi vida personal.

Además, me crucé, casi por casualidad, con la convocatoria del premio minotauro de la Editorial Planeta. Ese concurso me llamó la atención, por la editorial, el renombre, y la posibilidad de participar en un concurso «real», con un jurado físico que no dependiese de estadística de ventas y visitas en determinado mercado en Internet.

Pero tampoco pudo ser. Aunque completé el libro dentro del plazo, tuve un par de dudas legales sobre las reglas del concurso, que no pude resolver a tiempo (de hecho, sigo esperando respuesta desde la organización del concurso…).

Me quedé «compuesto y sin novia». Pero necesitaba cerrar el círculo, y darle vida a mi segundo libro, para pasar al siguiente proyecto. Decidí publicarlo con el proceso habitual, fuera de concursos y de temporadas altas (de venta de libros…). El último punto fue el del diseño de la portada, del que tenía un primero borrador para el concurso de Amazon, pero que abandoné al plantearme participar en el premio Minotauro.

Después de darle unas cuantas vueltas a la idea de una imagen que incluyese, de nuevo, un cerebro, más una referencia a los ciborgs, me crucé con una serie de imagenes en pixabay, entre las que encontré la «ideal» para mi idea de portada. Ya no se ve el cerebro, y se pasa el «peso» de la imagen a la figura del robot humanoide. Con esa imagen, fue muy rápido completar el diseño de la portada. Así que, por fin, puedo presentarte mi nueva propuesta, «Revolución«:

Revolución

En 2040, la cibernética sigue trabajando en la mejora de los cuerpos robóticos para implantes de cerebros humanos. Los ciborgs son ya algo habitual, con varios miles de individuos en todo el mundo.

Francisco Sánchez, primer ciborg reconocido oficialmente como tal desde la Organización de las Naciones Unidas, es llamado a consulta con motivo del anuncio de las Primeras Olimpiadas Ciborg, promovidas por la empresa americana WorldBorg.

Pero su labor de experto en cibernética (desde el lado de la investigación, pero también como primer paciente) le lleva hasta Múnich, en Alemania, donde se ha registrado el primer suicidio de un ciborg.

La autopsia del primer cadáver destapará una trama ilegal de desarrollo de cuerpos robóticos modificados, que salpicará a varias empresas punteras. Ahora, Francisco podría convertirse en su objetivo… Nadie quiere perder su parte de ese nuevo negocio.

Hasta el final de Noviembre, estará disponible sólo en papel (con impresión bajo demanda), y a un precio de lanzamiento rebajado de 7,95€ (o su equivalente en los diferentes mercados). Mi plan es publicarlo también como libro electrónico de cara a la campaña de Navidad… Ojo, desde Diciembre el precio de la versión en papel subirá al definitivo (9,95€). ¿Serás el primero en comprarlo? Cuéntamelo…

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