PDF o epub…

Últimamente me están llegando preguntas a través del formulario de contacto sobre si es posible publicar un libro electrónico desde un archivo en PDF.

Pues bien, en teoría sí es posible, por supuesto. Hay programas como Calibre que permiten pasar de un formato de archivo a otro de manera sencilla, de forma que podamos subir el archivo adecuado a la web de nuestro editor favorito.

Sin embargo, hay algunas diferencias que deben quedar claras, y que si no se tienen en cuenta pueden arruinar el aspecto de nuestro libro en un lector electrónico.

El punto principal es que un lector de libros electrónicos (ya sea un dispositivo dedicado, o una tablet, un móvil…) ajusta el texto en pantalla a las preferencias del usuario, especialmente el tamaño de letra y el margen. Cada usuario “verá” una página diferente, con una cantidad diferente de palabras.

Así,  no tiene sentido forzar la numeración de estas páginas (ni la inclusión del número de página en el índice), ni la colocación de encabezados o pies de página: estos elementos aparecerán (por lo general) mal localizados en la pantalla, dando un aspecto poco profesional a nuestros libros y dificultando la lectura, lo que proporcionará una experiencia negativa a nuestros lectores, que pueden decidir no comprar ningún libro nuestro en el futuro.

Para la publicación electrónica (ya sea en formato estándar .epub o en el formato .mobi, propietario de Amazon), la recomendación es utilizar un texto lo más limpio posible, con pocos estilos de letra diferenciados – quizá limitados a los títulos de los diferentes capítulos o secciones.

Por supuesto, hay otras muchas recomendaciones que dependerán del tipo de libro de que se trate: Las imágenes, si las hay, deben estar “ancladas” al texto, y en la misma capa. Si no lo hacemos así, corremos el riesgo de que aparezcan como flotantes, en una posición incorrecta o tapando parte del texto. O incluso de que no aparezcan en absoluto.

Y debes eliminar elementos tradicionales de las publicaciones en papel, como las páginas en blanco (por ejemplo, para comenzar un capítulo en una página derecha): Una página en blanco en un archivo PDF puede traducirse en varias páginas vacías en el dispositivo electrónico, lo que nos lleva de nuevo a una mala experiencia por parte del usuario… Ah, y, por favor, por favor, olvídate de los saltos de página hechos con múltiples saltos de línea manuales.

Aunque estas recomendaciones (¡y muchas otras!) son sencillas, requieren un tiempo de edición y un conocimiento detallado de los programas de edición de textos. Alternativamente, puedes decidir contratar un servicio de edición externo, asumiendo unos costes iniciales que (idealmente) cubrirás con las ventas posteriores de tu libro.

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