Se admiten apuestas… ¿Me van a engañar?

Quizá ya hayas leído parte de esta historia anteriormente, pero te la voy a resumir de nuevo. Si echo la vista unos cuantos años atrás, todo esto de la escritura lo comencé sobre 2008, trabajando como escritor independiente para diversas páginas web de divulgación sobre tecnología, fotografía e informática. En aquél momento, comencé a trabajar para Wikio, que recopilaba artículos breves (unas 400 – 500 palabras) y pagaba razonablemente bien, alrededor de 1 – 2€ por artículo. Sin embargo, fue el momento de la subida estratosférica de empresas como Yahoo y Google, que acapararon el mercado de la información, desarrollando … Leer más…

¡Está en marcha!

Escritorio

Hace un par de semanas te contaba que ya estaba de confinamiento más o menos voluntario, y que uno de mis planes era el de ponerme con mi tercera novela de ficción. Siguiendo mi proceso de escritura (que ya he descrito por este blog con anterioridad…), mi plan era escribir unas mil palabras diarias. Obviamente, no he conseguido ese promedio. Sin embargo, dado que ya tenía algo comenzado, me he centrado básicamente en poner las ideas en orden, definiendo unas líneas de trabajo principal, creando escenas, escribiendo capítulos… Pues bien, hoy, día treinta y tantos de confinamiento, tengo que decir … Leer más…

Hay que aguantar un poco…

De pronto, muchos autores independientes han decidido regalar sus libros o ponerlos gratis, para hacer más llevadero el aislamiento de estos días. De un día para otro, hay miles de libros gratuitos, que la gente puede leer sin pagar (no te voy a decir dónde encontrarlos de manera legal, pero seguro que sabes cómo buscarlos). Nuestro nuevo libro debería ser muy bueno, y tener una campaña de marketing impecable detrás, para venderse bien durante estos días. ¿Tiene la visibilidad necesaria? Seguramente, no. Pero, además, estas editoriales tradicionales han tenido que moverse, y algunas están sacando sus fondos editoriales en formato … Leer más…

¿Y si…? (vuelvo a escribir)

Escritorio

Seguimos de encierro voluntario. Vaya, es obligado, pero tiene sentido. O bien, no tiene sentido hacer otra cosa. Así que nos quedamos en casa. Después de once días, parece que vamos llegando a una estabilidad «emocional», a una rutina que poco a poco nos deja ver algunos ratos libres, que quizá (y sólo quizá) me permitan retomar la escritura, aunque sea sólo poco a poco. Hoy he hecho una prueba. Una vez que los niños se han acostado, me he sentado delante del ordenador para ver cómo estaba mi última propuesta. Y vaya, he visto por dónde continuar. Como ya … Leer más…

No me apetece escribir (¿con spoilers?)

Cuando comenzó todo este tema del estado de emergencia, pensé que era una buena oportunidad para darle un empujón a un par de libros que tenía en marcha. Durante un par de semanas, sacaría ratos perdidos para escribir, repasar, corregir y (con algo de suerte) publicar contenidos nuevos. Sin embargo, apenas estoy escribiendo. Hay algunos motivos prácticos, como por ejemplo que ahora estoy compartiendo «mi» ordenador con mi hija, que tiene clases (y deberes) a distancia. Además, el mismo hecho de tener a los dos críos en casa sin poder salir requiere más esfuerzo por mi parte – aunque sólo … Leer más…